¿Has escuchado la canción de “We can do better” de Matt Simons?

Si prestas atención a la letra te darás cuenta de que en nuestro subconsciente tenemos grabados ciertos errores de nuestros antepasados, tenemos a fuego algunas creencias, ideas, patrones y comportamientos que pensamos no podemos mejorar, solo porque lo hemos heredado y forma parte de nuestro ADN. Simons recalca que sí podemos ser mejores, que cada persona es un mundo, que somos diferentes a nuestros padres y que simplemente “we can do better”.
Sin duda es un mensaje esperanzador, lleno de fuerza y aliento porque si pretendemos seguir los mismos pasos que nos legaron nuestros predecesores no habrá una evolución, no habrá un cambio ni una mejora.  No es fácil, pero es simple. Hay que cambiar el “chip”, abrir los ojos ante lo que nos rodea, parar a observar cada mínimo detalle y valorarlo, apreciar todo aquello que no hemos podido considerar el resto del año y ser consciente de que nuestros 5 sentidos están estimulados a través de los 5 elementos, de que cada paso que damos tiene consecuencias y solo y únicamente nosotros somos los responsables de lo que nos sucede…

En Feng Shui la llegada del nuevo año es un paso importante para poder avanzar con nuestro milagro: La vida.

Por eso cada año nuevo es una oportunidad para conocer las energías de tu casa, cambiar el chip y tener cambios positivos en tu vida. Puedes mejorar tu vida a través de tu hogar, no lo dudes.

Quizás en casa de tus padres vivías de una forma, te rodeabas de unas energías x y seguías un estilo de vida impuesto por tus progenitores. Sales de tu casa para independizarte o simplemente para vivir otra vida y sin darte cuenta te ves con los mismos hábitos que tus padres, quizás el mismo desorden o la misma forma de ordenar los cajones, de lavar las cosas y de colocar ciertos objetos…
No obstante, el primer paso en Feng Shui es ser consciente de TODO, y tener esas ganas de cambiar y de hacerlo mejor.

Libérate del pasado, “move on and do it better”.