Es una realidad que China está empoderándose de la sociedad occidental tanto a través de la tecnología como a través de sus relaciones exteriores. Hace unos días China lanzó al espacio dos satélites de reconocimiento de Arabia Saudí al mismo tiempo que el rey Felipe VI destacaba que “España y China son de los estados más antiguos del planeta”. ¿Qué nos está pasando en occidente? Resulta que tras la guerra fría nos volvimos de acero junto a EE.UU, pero paulatinamente estamos ante un oleaje de nuevas potencias que en su día ya fueron grandiosas. China estaba apagada, era más conocida por sus productos “Made in China” que por su potencial científico, pero lo que no sabíamos es que se estaba despertando poco a poco pero firmemente para volver a ser el rey…

Mientras en España y resto de países europeos hemos disfrutado de democracias y ciertas libertades adelantadas empujadas por Estados Unidos, es indudable que en el lado oriente de nuestro planeta tierra, grandes potencias como China están resucitando, despacito, pero de forma segura. En occidente también nos hemos visto sumergidos en varias crisis. Crisis económicas, crisis financieras, crisis relacionales pero la más grave: crisis de valores. Cuando no sabemos de dónde venimos, quienes somos y lo que nos queda por hacer perdemos nuestra identidad, perdemos nuestra integridad. Sin embargo, China ha tenido muy presente sus raíces y después de varios años de comunismo su ansia por renacer es más grande que cualquier bomba nuclear.

Sin meterme en política ni historia ni filosofía os cuento esto para haceros ver que China está retomando las riendas a todos los niveles y viene pisando fuerte para quedarse… Tras su fundación en 1921, el partido comunista de China se convirtió en una de las formaciones políticas más importantes e influyentes del país, esto conllevó la desaparición de prácticas tan buenas y prestigiosas como el Feng Shui. Abrumados por su pensamiento de populismo y pensamiento infortunado, decidieron perseguir a todas aquellas personas conocedoras de esta ciencia milenaria. Así mismo el partido comunista prohibió estudios de astrónomos, astrólogos y científicos con el fin de estancar a la sociedad y manejarla a su gusto. Como todo lo “bueno” del comunismo, las sociedades empezaron a fundirse, a dividirse, se perdieron las tradiciones culturales de siglos y las buenas prácticas milenarias comenzaron a desaparecer en todo el país… Así pues, la práctica del feng shui, basado en las 4 escuelas clásicas, se difuminó en la historia de los grandes emperadores, de los gloriosos años dominados por uno de los imperios más importantes de la historia.

Pero todo lo bueno acaba resurgiendo y esta maravillosa ciencia milenaria está tomando fuerza en occidente… Los chinos siempre han sabido muy bien lo que hacen…. Y sobre todo en Europa estamos atentos a todo lo que Oriente nos proporciona, en especial China y sus costumbres antiquísimas…

Por lo pronto, permaneceremos quietos ante los próximos pasos del gigante amarillo, pero no debemos olvidar que el chino está más cerca de ser el rey…