Quizás ya has escuchado el término de “flecha envenenada” o también “flecha secreta”, si de lo contrario no te suena de nada, no puedes dejar de conocer la importancia de ésta y cómo evitarla.

Una flecha envenenada es una o varias formas agresivas que nos restan energía, que atacan nuestro cuerpo. Sentimos un choque energético atroz y una sensación muy sutil cuando tenemos una cerca.

Las esquinas de ángulo recto de los edificios, los tejados en punta, las aristas de los pilares son claros ejemplos de flechas secretas. Es al fin y al cabo una amenaza recta que nos apunta. Puede ser un pico que esté apuntando directamente a nuestro pecho o un cañón antiguo situado en frente de nuestra casa.

Dentro de tu casa es importante hacer una observación especial para neutralizarla.

Es muy normal que al principio no las veamos porque estamos acostumbrados a ver todos los muebles y esquinas, pero una vez eres consciente verás que estás rodeado/a de más flechas de lo que creías. En Feng Shui, en general se prefieren los muebles redondeados y las formas suaves, ovaladas a todo aquello que tiene esquinas y sobre todo puntiagudas.

Por otra parte, las peores flechas envenenadas son las que se encuentran encima de nuestras cabezas, sobre todo al dormir: vigas, techos más bajos o en triángulo, ventiladores, lámparas, esquinas de obra. También hay que tener especial cuidado al trabajar y/o estudiar y no tener nada apuntando a nosotros que inconscientemente nos provoque incomodidad e inseguridad.

Un buen ejemplo es una mesa alargada en la que no queda sitio para sentarse y dónde el que se está sentando en una esquina comiendo probablemente estará incomodo  y terminará el primero. La esquina le está apuntando y es incómodo.

¿Cómo funciona la energía?

La energía va en línea recta en paralelo a las paredes, por lo tanto, si estás durmiendo bajo una viga, en el momento en que la energía irrumpe con ésta, cae directamente sobre la cama, lo que repercute en tu profundo descanso.

Una buena forma de evitar este tipo de irregularidades encima nuestra es cubrir doble el techo con pladur, o con una tela bien estirada que separe las vigas del espacio…

Las flechas nos afectan especialmente donde pasamos mucho tiempo.

Vigila las esquinas o puntas que apuntan directamente hacia algún asiento etc. Quizás te sientas a leer y tienes algo apuntando que no deja concentrarte al 100%.

Recomendaciones

Evita las estanterías y cualquier forma que apunte a ti directamente, encima de tu cabeza o hacia tu pecho, sobre todo al dormir o trabajar.

Disimula las esquinas afiladas con alguna planta, o material suave que apacigüe el entorno… El objetivo es calmar esas flechas con algún elemento decorativo: incluso fotografías.